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HUMEDAD EN CASA

HUMEDAD EN CASA- Prevenirla

No es ninguna novedad que el exceso de humedad (cantidad de vapor de agua presente en el aire) es uno de los mayores enemigos a vencer para mantener nuestro hogar en perfectas condiciones, tanto estructural como estéticamente.
La humedad afecta de manera diferente dependiendo de la estancia del hogar: muebles en los salones, sofás… se filtra también en juntas de ventanas, puertas y hasta cajones; incluso puede provocar la aparición de moho y manchas en las paredes y techos de nuestra vivienda, y en consecuencia afecta a la salud de las personas que habiten en ese hogar. El grado óptimo de humedad debe oscilar entre el 40% y el 60%, cualquier nivel inferior o superior resulta perjudicial para la salud. Por debajo el aire es demasiado seco y por encima nos encontramos con una tasa de humedad excesiva.

Las causas principales que favorecen la aparición de humedad son:
• Los nuevos aislamientos que cierran herméticamente puertas y ventanas (Provocan que las estancias no respiren y la humedad permanece y es absorbida por los materiales permeables de nuestro hogar, tales como sofás, cortinas…). Necesaria ventilación.
• La calefacción: Ésta contribuye a su condensación en cristales, paredes u otras superficies (causando la consiguientes manchas y moho).
• Del agua que se evapora diariamente en una casa, de 5 a 10 l /día por actividades como: Cocinar, bañarse o ducharse, Lavado, secado y planchado de ropa en habitaciones cerradas, etc.


¿Qué hacer para prevenirla?

Mantener una temperatura adecuada
Una buena ventilación (filtrado y renovación del aire)
Una higiene correcta en lugares de difícil acceso
Y, obviamente además, aquellos que por vuestra localización geográfica o cercanía al mar tenéis o sufrís de exceso de humedad deberíais hacer un uso continuado de productos antihumedad que nos ayude a controlar la misma:
Uno de los elementos 100% comprobados que puedes utilizar en la batalla contra la humedad es el sílice: esos cristalitos de color blanquecino que muchas veces adquirimos en la compra de calzado, bolsos, o carteras que están dentro de las cajas en pequeños sobrecitos con un granulado. Puedes aprovechar esos pequeños sobres o bien adquirirlo en droguerías, ferreterías, tiendas de productos químicos, algunas casas de construcción, y hasta en farmacias. Si lo compras a granel puedes diseñar tus propios sobrecitos con tela de gasa o cualquier papel que permita transpirar como el papel higiénico o los “tissues” ; incluso colocándolo en vasitos de yogur con perforaciones en la tapa (para facilitar la ventilación).
También sirve granos de arroz, tiza o talco común, y colocarlos dentro de armarios y roperos, aunque los cristales de sílice son mucho más efectivos. Y si alguno de tus muebles ha acumulado mal olor, un saquito de serrín absorberá esas pequeñas molestias.
HUMEDAD EN CASA- Combatirla

soluciones si por desgracia fuese tarde y ya se nos hubiese echado encima.
Los muebles de madera siempre llegan a deteriorarse al pasar los años; sin embargo, si una de las causas es debido a la humedad tenemos unos truquitos y algunas ideas para repararlos y que te acompañen por un tiempo más, casi como si fuesen realmente nuevos
¿Qué hacer para combatir la humedad?
El usuario debe tener en cuenta algunos puntos para la reparación de los mismos, de modo que no tenga que deshacerse de ellos ni gastarse el dinero innecesariamente.
Hablaremos de los tres tipos de humedades más típicas a combatir:

Humedad en PUERTAS
Humedad en CAJONES
Humedad en PAREDES/TECHOS.

• Humedad en Puertas
Cuando una puerta roza, ya sea por la parte inferior como por la superior, y por lo tanto cueste abrirla, o en el caso del roce lateral llegue incluso al punto de no cerrar, nos encontramos ante una diversidad de posibles causas (pintura, bisagras dañadas, etc.) una de los más comunes (nuevamente) es la de la humedad.
Si cuando identificamos el origen del problema y el roce es debido a la humedad (atención porque puede tratarse también de acumulación de suciedad), tenemos dos posibilidades:
Roce inferior: Introducir una hoja de papel de lija por debajo de la puerta y dar unas pasadas, las justas, hasta eliminar el problema y no roce. Si el roce no desaparece deberemos desmontar la puerta y cepillar el borde inferior.
Roce superior: En este caso la solución es más simple porque podemos cepillarla o lijarla sin necesidad de desmontarla.
Roce lateral: Se ha podido hinchar debido, como ya hemos comentado anteriormente, por la humedad; pero también puede tratarse de un atascamiento debido a las sucesivas capas de pintura aplicadas. La solución pasa por lijar el canto de la puerta y el marco para eliminar la pintura sobrante. Antes de volver a pintar deberemos dejar el espacio suficiente para que no nos vuelva a suceder lo mismo una vez seca la nueva capa de pintura.

• Humedad en Cajones
Para remediar algo tan habitual como es un cajón atascado, lo que debemos hacer es aplicar jabón de baño sobre los carriles o cera de vela para conseguir que vuelva a deslizar.
Si el inconveniente es que el cajón ya no corre debidamente, debemos verificar si las guías o los rieles están rotos, y si lo están se puede arreglar quitándolas y cambiándolas por unas nuevas varillas que tengan las mismas medidas que las guías.
En el caso de que la humedad haya hinchado la madera, lo que debemos es dejar secar bien el cajón en un lugar seco (período mínimo de dos semanas) y lijar los rieles y las guías y cubrirlos, como ya adelantábamos al principio, con cera de vela.


• Humedad en Paredes y Techos
Días especialmente lluviosos favorecen un ambiente húmedo que puede provocar la aparición de moho y manchas de humedad en paredes y techos de tu vivienda.
Lo primero es localizar y reparar el origen de las filtraciones que han provocado las manchas. El aspecto que muestren las mismas puede ayudarnos a descubrir su origen (grietas en la fachadas, tejas en mal estado, tuberías rotas, juntas defectuosas…). Una vez reparada la avería llega el momento de limpiar las manchas y desperfectos que hayan ocasionado las mismas.
Lo más eficaz es emplear una solución de lejía doméstica y agua junto a un cepillo suave o un paño, que enjuagaremos frecuentemente (por salud recomendamos emplear mascarilla protectora si hay mucho moho). Seguidamente secaremos el área afectada empleando un sistema de calefacción doméstico, o mejor aún, si poseemos uno, un deshumidificador.
Finalmente, y para prevenir la re-aparición de humedades y manchas en un futuro conviene hacer uso de masilla (la cual deberemos lijar una vez seca para nivelar la pared y quede recta), o si no queremos complicaciones, pintura de látex o anti hongos para formar una capa protectora y listo.

Un consejillo extra que podría venirte bien y serviría para aprovechar el incidente como excusa para renovar la decoración de la pared/techo de esa habitación, si no quieres repintarla, es emplear papeles pintados, foto murales o paneles decorativos.
Si alguno ya hace uso de ellos y debido a la humedad se ha despegado el papel, también tenemos un remedio: pinta las juntas con barniz incoloro, lograrás que actúe de pegamento invisible y quedará de nuevo perfecto.

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