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Monthly Archives: August 2013


  • PARA TENER UN BUEN DESCANSO AL DORMIR

    Tener un buen descanso por la noche es uno de los factores que contribuyen a lograr una vida saludable, y dado que los problemas de sueño se incrementan cada día, te damos algunos trucos que pueden ayudar para alcanzar un buen descanso nocturno y con éste, una mejor salud general.
    Dado que la alimentación, el estado emocional y las actividades que realizamos en el día pueden repercutir en la conciliación del sueño, los siguientes trucos para alcanzar un buen descanso nocturno contemplan:
    • No consumir cafeína desde unas 6 horas antes de acostarse: dado que la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central, su consumo puede dificultar la conciliación del sueño como así también, puede interrumpir el descanso. Por eso, sustituye el café por otra infusión relajante y utiliza productos sin cafeína o descafeinados horas antes de acostarte.
    • No hacer ejercicio aeróbico desde 2 horas antes de acostarse: el ejercicio aeróbico eleva la frecuencia cardíaca y genera una fuerte estimulación en nosotros, por lo que en algunas personas puede significar dificultad para dormir si se ejercitan justo antes de ir a la cama. Puedes dejar para última hora del día actividades no aeróbicas que por el contrario relajan, como los ejercicios de estiramiento o el yoga.
    • Tome un vaso de leche antes de acostarse: los lácteos poseen triptófano, un aminoácido que favorece la liberación de serotonina, hormona que nos relaja y contribuye a dormir mejor, por eso, beber un vaso de leche antes de acostarnos puede permitirnos dormir con mayor facilidad.
    • Apague su móvil y el ordenador una hora antes de acostarse: esto permitirá que al momento de dormir la cabeza no esté todavía en el trabajo, sino que pueda alejarse (aunque sea parcialmente) de su agenda agitada y los problemas inmersos en ella. Además, eliminamos una potencial interrupción al momento de conciliar el sueño.
    • Tome una ducha caliente: no sólo puede ser un factor relajante, sino que la temperatura del baño repercutirá después en la temperatura corporal, reduciéndola, lo cual provoca sueño.
    • Realizar una tarea relajante justo antes de dormir: leer un libro, escuchar música, meditar o realizar ejercicios de relajación muscular puede ser una buena manera de propiciar el descanso posterior.
    • Propicie la oscuridad para dormir: al momento de acostarse procure tener la mayor oscuridad posible en su habitación, pues la oscuridad induce la liberación de melatonina, hormona que favorece el sueño.
    • Si no puede dormir no se quede en la cama: si en el plazo de 30 minutos posterior a acostarse no puede conciliar el sueño, no se quede en su cama, sino levántese y tome un vaso de leche o realice nuevamente alguna actividad relajante y cuando sienta sueño, acuéstese nuevamente.

    Muchas actividades, comidas, bebidas u otros factores, impiden que podamos dormir adecuadamente, por eso, estos trucos pueden causar el efecto contrario y ser de ayuda para lograr un buen descanso nocturno que repercutirá favorablemente en la salud, al permitirnos estar más concentrados, más animados y menos estresados durante el día.
    Hay tres condiciones que un equipo de descanso debe cumplir para garantizar la salud del durmiente: firmeza, suave acogida y buena higiene. Del primer factor depende la posición correcta de la espalda, concretamente de la columna vertebral.
    Un buen colchón no debe ser ni duro ni blando, sino lo suficientemente firme y adaptable, empezando desde el mismo bloque o núcleo. Como complemento de una firmeza adaptable, los acolchados y amortiguadores deben proporcionar una acogida agradable, de manera que el contacto del durmiente con el colchón asegure la ausencia de presiones excesivas, que podrían causar incomodidad y exceso de rotación nocturna, impidiendo un descanso eficaz. Por último, todos los materiales que intervienen en la fabricación del colchón deben garantizar una transpiración correcta. La ventilación interna del equipo facilita el mantenimiento de unas condiciones correctas a lo largo del tiempo.
    Para hacer la mejor compra. Los profesionales del descanso recomiendan no adquirir el primer colchón que se encuentre, ya que hay que tener en cuenta que de él depende el descanso y, en consecuencia, la salud de los próximos años. Por ello, antes de acudir a un establecimiento especializado, se aconseja identificar el colchón que se tiene para poder guiar mejor al especialista y usarlo como referencia para buscar una mejora. Es importante, por tanto, dirigirse a un punto de venta que ofrezca garantías y dejarse asesorar por los profesionales. A estos hay que indicarles cuáles son las necesidades a la hora de dormir, cuántas personas descansarán en la misma superficie, si hay diferencia de peso y estatura entre ambos, si es para una primera vivienda o una segunda, si la persona que va a dormir es muy calurosa, alérgica, si es friolenta, etc.
    Se recomienda probar los colchones en la postura en la que se suele dormir y, si es en pareja, debería probarse a la vez. Además, hay que averiguar la garantía que ofrecen, evitar comprar productos con condiciones confusas. Se recomienda que el largo del colchón sea, como mínimo, 15 o 20 centímetros más de lo que mide la persona. En cuanto al ancho, la recomendación para colchones individuales es de 90 y 150 centímetros para colchones en los que vayan a dormir dos personas.
    Respecto al peso, para una persona de hasta 90 kilos aproximadamente, cualquier tecnología de colchón puede ser buena y aceptable. A partir de ese peso, la recomendación de los profesionales es utilizar un colchón que tenga un buen soporte para la espalda y un buen acolchado.

    Comprar Colchón – Los 4 Mejores Materiales
    Como en muchos productos, en lo que a colchones se refiere, también existe variedad de materiales de acuerdo a los gustos, preferencias y también, por qué no, al bolsillo de cada uno.

    Elegir el mejor material a la hora de comprar colchón es muy importante
    Antes de decidirte por comprar un colchón, vamos a comenzar detallando los 4 mejores materiales para colchones, algunos son mejores por su confort, durabilidad y calidad, y otros son mejores por su precio.
    Uno de los colchones más tradicionales y mejor vendidos a lo largo de los tiempos son los colchones de resortes. De acuerdo al refuerzo que presenten los muelles tienen mayor o menor grado de firmeza. Como contrapartida, estos colchones a medida que va pasando el tiempo tienden a ceder y hundirse en el centro, justamente porque son los muelles los que van cediendo y esto constituye un defecto a tener en consideración.
    Como características distintivas y positivas podemos mencionar que este tipo de colchones son ideales para obtener un buen descanso por 3 motivos: Tienen buena amortiguación, permiten la transpiración de los materiales con lo cual no juntan humedad y su excelente elasticidad
    Si están pensando comprar un colchón, uno de resortes sería una muy buena elección a tener en cuenta.
    En segundo lugar, encontramos los colchones de látex. Constituyen una novedad por su tecnología en materia de confort y relax. Son perfectamente ergonómicos, lo cual aseguran y garantizan el buen descanso en cualquier postura y en todo rincón del colchón. Por otra parte son una excelente elección para quienes tengan algún tipo de alergia ya que sus materiales no son perjudiciales para el medio ambiente y los ácaros no pueden anidar en el tipo de tejido que se utiliza en este producto. Al dormir, los movimientos que realiza el individuo son armoniosamente acompañados por el colchón, no pierden elasticidad ni firmeza y constituyen uno de los ejemplares más cercanos al ideal que pueden encontrar. Como toda parte buena tiene una contracara, lo cierto es que este tipo de colchones no son precisamente baratos pero vamos, si pueden afrontar el gasto, no se arrepentirán de hacer la inversión.
    Continuando con los tipos de los materiales encontramos en semejanza con los de látex, los colchones fabricados en viscoelástica. Este material es parecido al anterior pero presenta algo más de dureza otorgando una placentera sensación de ingravidez. Diríamos que pueden ser una buena opción para aquellos que busquen en término medio entre los de fuelle (resortes) y los de látex.
    Por último pero no menos importante, vamos a describir los colchones de espuma porque como ya hemos dicho, no podemos dejar de mencionar materiales para todas las economías, estilos y gustos. La espuma constituye un material relativamente barato, ciertamente no podríamos decir que fueran muy recomendables porque tienden a hundirse, no permiten filtrar la humedad, es decir no transpiran y son básicamente calurosos. Pero algo positivo para los tiempos que corren es que se adaptan a todos los ingresos, y ciertamente no por baratos dejan de ser cómodos y una alternativa válida para el descanso diario. Para concluir debemos comentar que la vida útil es mucho más corta que los anteriores descritos, lo cual nos permite afirmar que a la larga lo barato, sale caro.

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